Un lío en la cocina

Estoy con mi pareja en la cocina, hoy hemos decidido prepararnos una cena especial, romántica y sensual.

Lo primero, abrimos un vino para ir charlando de nuestras cosas y echarnos unas risas, en lo que nos metemos con el menú degustación que hemos diseñado para esta ocasión.

Estamos aprendiendo a trabajar en equipo, dado que a los dos nos gusta llevar las riendas de cada situación y no es fácil ponerse de acuerdo, ceder, etc. Parece una tontería, pero realmente tal y como somos en las cosas pequeñas, también lo somos en las demás.

Surgen unas risas, yo decido ir pelando verduras y él con el plato fuerte esta vez, cuando acabo con el calabacín le sorprendo con un trocito en la boca, ya que sé que le gustan las verduras crudas, lo saborea y le encanta, esto parece que va bien. Pero al rato noto que mis manos se quedan verdes e impregnadas de un líquido que me empieza a picar y tirar. Me lavo tres veces, pero no soy capaz de quitarlo ni con estropajo, qué sensación tan extraña…

Nos parece tan raro que lo buscamos en internet, ya que lo mío eran las manos, pero él ¡se lo había comido y crudo!, y qué sorpresa cuando comprobamos que esto mismo le ha pasado a otras personas, incluso hablaban de alergias, etc. Como casi siempre, después de leer esta información nos quedamos peor de lo que estábamos.

Decidimos seguir con lo nuestro, pero de repente, veo al otro que viene hacia mí, blanco como la espuma, y como puede me dice: “Vamos al  hospital, corre, no puedo respirar”.

¡Imagínate el susto!, la suerte es que yo soy muy tranquila, y como ya le conozco un poco, relacione de inmediato que la información leída le estaba jugando una mala pasada. Lo que es la mente…, así que llenándome de valor, pues podía estar equivocada y fallarme la intuición, le dije que se tumbara, cómodo y respirando profundamente, y yo tranquilizándole, “no pasa nada”, te has puesto nervioso, nada más, y poco a poco se fue calmando, hasta que ya se nos soltó la risa, ni alergia ni nada, en este caso, claro.

Menudo cachondeo el resto de la cena, lo pasamos genial a costa del incidente. Lo que nos puede ocurrir cuando nos sugestionamos, es increíble. Lo importante creo yo, en un momento así, es actuar con tranquilidad, pero si no lo vemos claro, pedir ayuda también está bien, todo dependerá del tema del que se trate.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s