Sólo necesito tu amor

La vida es cambiante, y siempre nos puede sorprender. A veces de forma favorable, y otras nos enseña los dientes y toca sufrir sin poder hacer nada al respecto. Son situaciones desesperantes que nos envuelven y que no nos sueltan hasta que se agota la vivencia creada.

Cuando te encuentras cara a cara con esta faceta, lo normal es querer salir corriendo. A nadie le apetece un mal trago de los que te retuercen el corazón y te dejan sin aliento, herido y destrozado. Sin saber cuanto tiempo te va a llevar el sanar las heridas, y reconstruirte de nuevo, recogiendo los trozos de la cruel batalla en la que te has visto involucrado.

Dure lo que dure esta etapa, siempre sentirás que es larga, debido a la intensidad de la experiencia, que por el hecho de ser tan profunda te separa de la realidad misma, ahogándote en la agonía de la simple supervivencia.

A penas tienes fuerza para gritar y pedir ayuda, pero cuando consigues lanzar tu voz al vacío, nadie parece oírla. Tu entorno está tan ensimismado por sus propias aventuras que lejos de escucharte, lo que quieren es huirte. A nadie le interesa la parte escabrosa de tus ruinas.

Como puedes te arrastras por el lodo de los sentimientos encontrados, y sin saber como, logras vivir tu dolor intensamente hasta agotarlo, lágrima a lágrima. Como si tu misma rendición te hiciera libre para escalar a otro lugar más agradable, en el que no habías estado jamás y ni siquiera hubieras imaginado su existencia.

Y cuando consigues aquí cierto equilibrio para alzarte de nuevo, puede que te atrevas a pedir lo que de verdad necesitas en este momento. Sólo amor y comprensión en tus desdichas y sufrimientos, nada más. Necesitas que te quieran y te acepten tal y como estás, sentirte apoyado y abrazado por sentimientos reales.

Todo el esfuerzo habrá merecido la pena si un sólo ser humano te brinda su calor. Eso si, de forma incondicional, sin esperar nada a cambio, ni siquiera reconocimiento. Sólo de esta manera te sentirás salvaguardado y recobrarás tu estima más fácilmente. Saldrás fortalecido y con ganas de luchar de nuevo.

Únicamente el amor nos reconcilia con el mundo, proporcionándonos una visión nueva, incluso de lo más oscuro de nuestras vidas. Es lo que sostiene la base de la humanidad, aunque a veces parezca que ya no existe, y que nada merece la pena. Pero cuando aparenta que todo está perdido, siempre nace un pequeño rayo de esperanza cuando alguien es capaz de entregar generosamente sus sentimientos a los demás.

A veces los hilos conductores de la ayuda llegan por donde menos la esperas, alguien que ni siquiera es de tu familia, que casi ni te conoce, y ni se llama tu amigo. Pero que en el momento oportuno, pasa por tu lado, y se sabe poner en tu lugar, en tus zapatos. Conecta con tu interior y con una alta precisión percibe como te sientes, sin necesidad de grandes explicaciones adicionales.

Esto se agradece bastante, pues realmente no te encuentras con ganas de que te sometan a un tortuoso interrogatorio que no sirve para nada. Da igual el como has llegado hasta aquí, ¿no crees?, lo importante debe ser el como te sientes, como te encuentras internamente y si te puede aportar algo que te ayude, aunque solo sea ofrecerte un poco de esperanza.

En el otro extremo, lo peor que te puede pasar en una situación parecida, es que te miren con lástima, como si fueras inferior, incapaz o tonto, por no saber vivir mejor la vida, por no ser un triunfador para quien te juzga, o ser incapaz de pasar de las emociones y volverte más duro, sin sentimientos, ¡que parece que se vive mejor!.

Y mientras le miras fijamente, algo dentro de ti está emergiendo, empujando con una fuerza absoluta, y por fin eres capaz de decir: ¡No!, se acabó, ya no necesito más esta situación, este dolor. Quiero vivir sintiendo, no me cuentes como tengo que ser mejor.

Después de esto, te encuentras más liberado. Raro, eso sí, pero bastante mejor. Un camino nuevo se abre para ti, en el que eliges ser coherente con lo que te toca vivir en el presente. Aunque tu entorno no lo pueda comprender, da igual, ¿a quién le importa?. Por primera vez desde hace mucho tiempo te estás respetando.

Nadie puede considerarse mejor que nadie, cada uno se desarrolla lo mejor que sabe y puede. ¿Errores?, sí por supuesto, todos los cometemos… la única diferencia es aprender o no de ellos, que siempre es una elección.

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16 thoughts on “Sólo necesito tu amor

  1. En uno de estos procesos tan duros que describes, llegué a esa situación tantas veces invocada y tan pocas veces sinceramente conseguida: accedí, lastimada, maltrecha y casi sin aliento por tanto dolor constante… al amor por mí misma. Mi vida cambió. Fue duro, pero mereció la pena. Hay un cálido aliento en compartir…

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  2. En una ocasión lei sin entender…. cuan corto es un año de felicidad y cuan largo un segundo de dolor….
    Y si, quien no ha pasado por momentos parecidos?, pero si para algo nos sirve, es para levantarnos, con una nueva cicatriz para enseñar orgullosos a quien quiera verla, para poder decir….lo intente, y pienso seguir intentándolo.

    Le gusta a 3 personas

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